Goshinkai

Escuela de autodefensa

La autodefensa como camino de seguridad y superación personal

José Luis Prieto

José Luis Prieto

7º Dan Karate

José Luis Prieto, 12 de marzo de 2012

Ma-ai: La distancia

Es bastante recurrente el referirse al Ma-ai como la distancia que separa a dos contendientes, y que esta distancia puede ser corta media y larga, según estemos más o menos alejados del adversario.

Aunque esto sea acertado, entiendo que es un acercamiento al concepto de la distancia muy superficial y que no aporta ninguna información sustancial más allá de lo evidente.

La primera enseñanza que nos aporta el principio de Ma-ai (y que se desprende de su transcripción literal) es que no es una distancia Ma que separa, sino que es una distancia Ai que une, y que nos lleva a un concepto de relación con el adversario y con el entorno, de trascendental importancia en el desarrollo de un encuentro hostil.

Ma-ai no es un término meramente espacial, sino que está intrínsecamente ligado al tiempo de ejecución de una acción ofensiva y de reacción defensiva y como consecuencia también al movimiento (gesto técnico concreto). Debemos considerar que a menor espacio, más rápido puede llegar la agresión y por tanto menos tiempo de reacción y más dificultad para evitarlo.

Aunque los conceptos de tiempo y espacio parecen ser muy objetivos y perfectamente medibles y cuantificables, lo cierto es que en caso de confrontación, éstos están sujetos a unas condiciones de subjetividad claramente observables. Al igual que ocurre con el tiempo, que puede parecernos más largo o corto según lo mal o bien que lo estemos pasando; la distancia será percibida y utilizada de distinta manera dependiendo de varios factores:

Factores físicos
La envergadura juega un papel importante a la hora de determinar el alcance de los propios golpes y los del adversario.
Factores técnico-tácticos
Dependiendo de las habilidades que poseamos respecto de las del otro, el desarrollo de la acción podremos focalizarla en una distancia u otra según nos interese, pues la sensación de seguridad se verá condicionada por esa circunstancia.
Factores materiales
Las armas como ejemplo de peligrosidad nos conducen instintivamente a guardar unos márgenes de seguridad mayores según del arma que se trate. A veces incluso estos márgenes pueden ser variables, pues un palo puede ser anulado alejándose o acercándose para evitar su peligrosidad.
Factores psicológicos
La sensación de seguridad y vulnerabilidad depende en gran medida del carácter y de las competencias de la persona. A mayor determinación y conocimientos, mayor seguridad. Por el contrario la percepción de peligro en caso de alguna carencia será mayor necesitándose más distancia para sentirse más seguro.

Más allá de las distancia larga media y corta, podemos distinguir otros tipos de distancia con unas características bien diferenciadas. No todas ellas están relacionadas directamente con las situaciones de agresión física, pero si tiene mucho que ver con la sensación de seguridad personal:

Distancia Marcial

La distancia marcial es aquella en la que nuestra integridad física puede verse amenazada y que es necesario conocer, interiorizar y dominar para minimizar el riesgo de agresión o daño. Distinguiremos a su vez dentro de este apartado tres tipos de distancia que se corresponden con distintos tipos de situación en función del nivel de riesgo.

Distancia Preventiva
Cuando se activa el nivel de atención, es decir, se detectan indicios de que una situación podría tornarse conflictiva. Ello nos lleva a tomar medidas de prevención o estrategias de evitación. Por ejemplo: Paseando por la calle advertimos que a lo lejos hay personas con aspecto sospechoso en una esquina y tomamos la decisión de mantenernos a distancia cambiando el itinerario previsto.
Distancia Verbal
Se correspondería con un nivel de alerta. Estamos inmersos en la situación, y el probable agresor frente a nosotros. Debemos mantener al otro en una distancia tal que no pueda agredirnos sin dar un paso previo o hacer un movimiento de preparación que nos advierta de sus intenciones. Las técnicas asertivas y verbales deben ser las que prevalezcan en esta situación.
Distancia Activa
El nivel de alarma está activado. La agresión es inminente. Las actitudes verbales y no verbales evidencian el riesgo para nuestra integridad física. Es entonces cuando aparecen otros factores que pueden determinar que el riesgo se convierta en daño. A menor distancia, mayor riesgo. Por ello consideramos tres tipos de distancia en esta situación: Distancia larga, media y corta.

Debemos también considerar las distintas situaciones en las que podemos encontrarnos en caso de agresión física, pues dentro de cada una de estas situaciones pueden establecerse las tres distancias mencionadas. Así tenemos:

Situación con Armas
El agresor está armado. Si es un arma de fuego, necesariamente la distancia efectiva con la que puede alcanzarnos variará dependiendo del tipo de arma pero en cualquier caso será muy larga. Con un arma blanca, no será tan larga pero el peligro es alto con lo que la distancia deberá mantenerse para no ser alcanzado. Con un arma contundente, tipo palo la distancia podrá variar entre aquella que nos impida ser alcanzado, bien alejándonos o acercándonos para evitar la zona de golpeo.
Situación de Combate
El agresor trata de alcanzarnos con golpes. La distancia podrá ser larga cuando son patadas, media cuando son ataques de puño o mano y corta cuando se trate de codazos, cabezazos o codazos.
Situación de Lucha
Cuando las circunstancias nos llevan a cogernos, podemos diferenciar entre: estar cogidos en situación defensiva o larga, es decir cogidos por brazos u hombros generalmente pero con el cuerpo retirado hacia a atrás, en un intento de evitar el derribo del otro. Cuando una vez cogidos, nos encontramos en situación vertical estaremos en distancia media y cuando estamos abrazados, como en el caso de algún tipo de presa, estaremos en distancia corta.
Situación de Suelo
Muchas agresiones acaban en este medio, estableciéndose un numeroso grupo de posibilidades dependiendo de que estén los dos o no en el suelo y de ser así, quién este de pie y quién no. Con todo podemos distinguir también tres distancias en estas situaciones: larga, cuando uno esta de pie y otro en el suelo pero separado de él. Media cuando uno esta al lado del otro y le tiene al alcance para poder golpearle o inmovilizarle, y corta cuando uno se encuentra sobre el otro o los dos enzarzados.

Cabe señalar que con frecuencia las distancias varían en el transcurso de una pelea, y que lo conveniente es tener es recurso táctico y estratégico de llevar la confrontación hacia la situación y la distancia que nos resulte más propicia.

Con mucha frecuencia se establece un protocolo inconsciente que nos lleva a golpear al otro, y ante la dificultad de alcanzar un golpe efectivo, o bien para defenderse del riesgo de ser alcanzados, uno se tiende a coger al otro para evitar el golpe.

A falta de recursos en esta distancia es fácil que en el forcejeo ambos se vayan al suelo. Por eso es tan conveniente tener desarrolladas distintas habilidades para cada una de las situaciones.

El pensar que uno puede elegir la situación en la que va a desarrollarse una pelea, es poco menos que arriesgado, por no decir imprudente.

Hasta aquí lo concerniente a la distancia marcial. Sin embargo hay otros dos tipos de distancia que mencionaré sin profundizar en ellos (les dedicaré otro articulo aparte), pues creo que en la sociedad actual tienen un protagonismo acusado y de su dominio depende en gran medida, no ya nuestra seguridad personal, pero si la emocional, que como bien sabemos están íntimamente relacionadas; en la medida que ambas pretenden aumentar nuestra calidad de vida.

Distancia social

No todo en la vida es lucha y conflicto. Conocer y utilizar el espacio nos ayudará a mejorar las relaciones personales.

Distancia mental

Las peleas, son con frecuencia el último eslabón de un conflicto mal gestionado. Tomar conciencia de las diferencias (distancias) cognitivas y emocionales, nos hará portadores de una visión más profunda que incidirá de manera significativa en nuestra eficiencia. Las habilidades marciales maximizan nuestra potencialidad y las habilidades mentales minimizan nuestra vulnerabilidad.

taxonommía de la distancia

Figura 1. Taxonomía de la distancia

¿Consideras la distancia como principio fundamental marcial?
¿Piensas que hay unas distancias marciales mejores que otras?
¿Sentimos igual seguridad en todas las distancias?
¿Cuál de ellas te hace sentir más vulnerable?


Otros artículos

  1. La Importancia del Autoconocimiento

    Saber defenderse es algo mas que saber golpear o dominar técnicas marciales

    ✎ 31 de agosto de 2014

  2. Desarrollo Marcial VS Desarrollo Personal

    Parece que damos por hecho que el desarrollo marcial y personal van necesariamente de la mano y que el incremento de uno incide necesariamente y proporcionalmente en el otro...

    ✎ 31 de julio de 2014

  3. Competitividad y Competición

    Nos encontramos inmersos en una realidad social en la que somos presa de multitud de estímulos que roban nuestra atención, que pocas veces nos benefician...

    ✎ 30 de junio de 2014

  4. Escapes, esquivas y evasiones

    Los escapes, esquivas y evasiones, son una serie de gestos defensivos que trascienden al uke-waza y que van mas allá de la utilización de las manos y los brazos

    ✎ 31 de mayo de 2014

  5. ¿Alimentación o nutrición?

    Una metáfora nutricional sobre la necesidad de enriquecerse de diferentes habilidades para hacer frente a las situaciones del día a día

    ✎ 30 de abril de 2014

  6. Karate Educativo

    El karate deportivo es la cara más visible de nuestra actividad, sin embargo es sólo una pequeña parte de lo que el kárate debe ofrecernos

    ✎ 28 de marzo de 2014

  7. El dedo y la luna

    Que el termino dō significa vía o camino es algo conocido por todos, pero no todos entienden el camino de la misma manera, ni recorren el mismo camino, ni siquiera los...

    ✎ 28 de febrero de 2014

  8. Características de la agresión

    Tras haber abordado las características del oponente, analizaremos las características de la agresión el rango de respuesta que debiéramos adoptar; para ajustarnos a ...

    ✎ 31 de enero de 2014

  9. El poder de la palabra

    De niños, cuando en la calle o el colegio se producían discusiones que desembocaban en insultos, oíamos decir de los mayores (padres y maestros) frases del tipo ...

    ✎ 30 de diciembre de 2013

  10. El sentido del cinturón negro

    Desde siempre el cinturón negro se ha contemplado como un fin, una meta a alcanzar por todos los practicantes de algún arte marcial...

    ✎ 30 de noviembre de 2013